CAMBIAR LA SENTENCIA DE DIVORCIO

05.11.2017

modificación de medidas

Cuando buscamos en Google estas cinco palabras: CAMBIAR-LA-SENTENCIA-DE-DIVORCIO, obtenemos 388.000 resultados. No es extraño: este procedimiento es, tras el divorcio, el segundo más habitual. La vida cambia, los Juzgados se equivocan, la justicia no es eterna. Tras un tiempo con una Sentencia, ponemos en la balanza la evolución, los cambios, cómo han crecido tus hijos,… Y algo tienen que decir las partes implicadas.

Te explico cómo y cuándo puedes pedir el cambio de tu Sentencia. Porque PUEDES.

La ley establece un procedimiento para modificar las medidas que se fijaron en el momento del divorcio, tanto si estas medidas fueron establecidas de mutuo acuerdo como si se fijaron de forma contenciosa por el Juzgado. El procedimiento es exactamente igual al proceso previsto para un divorcio: existe la posibilidad de que los ex cónyuges estén de acuerdo y, por tanto, pueda recogerse el cambio en un convenio regulador de modificación de medidas. Si no existiera este acuerdo, la parte interesada debe iniciar un procedimiento mediante una demanda de modificación de medidas.
El requisito principal es (y esto es muy importante) que exista una VARIACIÓN SUSTANCIAL DE LAS CIRCUNSTANCIAS QUE SE TUVIERON EN CUENTA EN EL MOMENTO DE DICTARSE LA ANTERIOR SENTENCIA. La variación debe ser importante, mantenida en el tiempo, irreversible, no buscada por quien la alega y sobrevenida.

Un dato importante: el arrepentimiento no es causa de modificación de medidas. Por tanto, si en su día fijaste unas medidas con prisa, con desesperación o por quitarte de en medio el divorcio, debes buscar un asesoramiento más minucioso, trazando una estrategia segura sobre la que basar, en su caso, la modificación de medidas.

¿Qué ejemplos tenemos en la casuística real?

Un despido podría motivar una bajada de la pensión de alimentos o de la pensión compensatoria, un cambio de lugar de residencia a una vivienda más cercana a los hijos nos abriría las puertas a una custodia compartida que antes era inviable, un cambio en la voluntad de los niños, que deseen pasar más tiempo con el progenitor no custodio, nos facilitaría pedir esta medida, una reducción de jornada sobrevenida podría alegarse para un incremento de las visitas, el nacimiento de un nuevo hermano podría influir en la pensión de alimentos y en el tiempo que los niños pasan juntos,…
Es decir, lo fundamental es explicar al Juzgado que algo ha cambiado y que, por tanto, la Sentencia que se dictó en su día ha dejado de estar ajustada a la realidad entre las partes.
El momento de iniciarlo debe ser, preferiblemente, inmediato al cambio de circunstancias, evitando esperas innecesarias entre el hecho y el comienzo del proceso, que darían al Juzgado la sensación de “falta de urgencia”.

Si estás en una situación así, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para que te asesoremos en tu caso en concreto.