Pension-Compensatoria

LA PENSIÓN COMPENSATORIA: CUÁNDO, CÓMO Y POR QUÉ.

29.04.2014

Cuando alguien se ve inmerso en un procedimiento de divorcio, surgen conversaciones entre grupos de amigos, familiares y compañeros de trabajo en las que, cada uno a su manera, trata de asesorar al implicado.

En muchas de estas conversaciones surge la frase estrella “pues a una amiga de mi cuñada el Juez le dio una pensión compensatoria…”. Pero, ¿sabemos de qué hablamos cuando se menciona la pensión compensatoria?

La pensión compensatoria es aquella suma que se abona por uno de los cónyuges al otro cuando el divorcio o la ruptura produce un desequilibrio económico. Se encuentra regulada en el artículo 97 del Código Civil, en el que se detallan los criterios que hacen a uno de los cónyuges más o menos apto para ser candidato a recibir una pensión compensatoria:

1.ª Los acuerdos a que hubieran llegado los cónyuges.

Si la pensión compensatoria se hubiera acordado en capitulaciones matrimoniales o en convenio regulador.

2.ª La edad y el estado de salud.

A mayor edad y peor estado de salud, más posibilidades existen de que el Juzgado establezca una pensión compensatoria.

3.ª La cualificación profesional y las probabilidades de acceso a un empleo.

El Juzgado tendrá en cuenta la capacidad de la persona de acceder a un puesto de trabajo. No es lo mismo una esposa de 58 años que jamás ha trabajado y que haya dedicado toda su vida a los niños que una esposa de 32 años con una titulación que hubiera trabajado al principio del matrimonio.

4.ª La dedicación pasada y futura a la familia.

Aquí entra la dedicación a los hijos: quien quiebra su carrera profesional por dedicarse a los menores, beneficiando así al otro cónyuge que sí prospera, tiene derecho a una pensión compensatoria.

5.ª La colaboración con su trabajo en las actividades mercantiles, industriales o profesionales del otro cónyuge.

Si uno de los cónyuges dispone de una empresa y el otro cónyuge ha trabajado en ella, aunque sea esporádicamente, privándose de estos ingresos al romperse el matrimonio, tiene derecho a pensión compensatoria.

6.ª La duración del matrimonio y de la convivencia conyugal.

A mayor duración del matrimonio, mayor posibilidades de establecerse una pensión compensatoria.

7.ª La pérdida eventual de un derecho de pensión.

Si, con motivo de la ruptura, uno de los cónyuges pierde la pensión que suponía sus ingresos económicos, tendrá derecho al establecimiento de una pensión compensatoria.

8.ª El caudal y los medios económicos y las necesidades de uno y otro cónyuge.

Carecer de trabajo y de ingresos propios es la principal circunstacia a valorar para establecer el derecho a pensión compensatoria. Habitualmente, los Juzgados y Tribunales españoles son reacios a establecer una pensión compensatoria cuando quien la solicita tiene ingresos superiores al salario mínimo interprofesional.

9.ª Cualquier otra circunstancia relevante.

He aquí el cajón de sastre en el que cabe incluir todo tipo de casuística para la fijación de una pensión compensatoria: que uno de los cónyuges se apropie de una empresa familiar, que uno de los cónyuges tenga una incapacidad para trabajar, la necesidad de cuidados médicos o atención externa, etc.

En definitiva, no existen dos casos iguales, por lo que habrá que estudiar las circunstancias de la unidad familiar para defender el derecho a la pensión compensatoria.