Salida del pais con hijos

SALIDA DEL TERRITORIO NACIONAL CON HIJOS MENORES PADRES DIVORCIADOS

02.06.2014

Cuando se acercan los días de vacaciones, padres y madres divorciados comienzan a repartirse los días que disfrutarán con sus hijos y a planear viajes que, en muchos casos, incluyen la salida del territorio nacional.

Surge, entonces, la eterna pregunta: ¿NECESITO LA AUTORIZACIÓN DEL PADRE O LA MADRE DE MI HIJO PARA IR A DISNEYLAND PARÍS (O A BRUSELAS O A NUEVA YORK O A PUNTA CANA,…)?

Ante esta respuesta, existen varias posibilidades:

Que exista una prohibición de salida del territorio nacional del menor establecida en Sentencia:

Puede ocurrir que, en el momento de fijarse las medidas relativas al niño, el Juzgado considerara apropiado prohibir la salida del país del menor sin el consentimiento de ambos progenitores. Esta medida es habitual cuando el padre o la madre no son españoles y existe riesgo de sustracción del menor a su país natal.

En este caso, las aduanas y controles de aeropuerto reciben la prohibición de salida del territorio nacional de manera que se garantice la estancia del menor en España, salvo consentimiento expreso de los dos progenitores o, en su defecto, autorización judicial.

Por tanto, si tienes esta prohibición y deseas volar fuera de España con tu hijo, recuerda que debes comunicárselo al otro progenitor, pidiéndole que autorice la salida.

En caso de que éste se oponga de forma injustificada, deberá ser tu abogado quien presente en el Juzgado un escrito solicitando autorización judicial, que supla el consentimiento paterno. Es aconsejable, para el éxito de esta solicitud, acompañar los billetes de los vuelos de ida y vuelta.

Si no existe prohibición de salida del territorio nacional:

En este caso, no hay obligación de recabar el consentimiento para decidir el destino vacacional. Irse de vacaciones no está incluido dentro de las medidas de patria potestad para la que los progenitores deben ponerse de acuerdo.

Debe tenerse en cuenta que no estamos cambiando el domicilio del menor de forma definitiva sino tan sólo planteando una estancia temporal de ocio.

Así lo diferencia, por ejemplo, la Audiencia Provincial de Madrid, en Sentencia de fecha 15 de octubre de 2012:

“Los hijos menores de edad quedarán en compañía y bajo la custodia de Yolanda si bien la patria potestad continuará ejerciéndose de modo conjunto por ambos padres”.

Este ejercicio conjunto supone que las decisiones importantes relativas a al/los menor/es serán adoptadas por ambos progenitores de mutuo acuerdo, y en caso de discrepancia resolverá el Juzgado conforme al trámite previsto en el artículo 156 del Código Civil EDL 1889/1 . A título indicativo son decisiones incluidas en el ámbito de la patria potestad las relativas a las siguientes cuestiones:

a) Cambio de domicilio del menor fuera del municipio de residencia habitual y traslado al extranjero, salvo viajes vacacionales .
b) Elección inicial o cambio de centro escolar.
c) Determinación de las actividades extraescolares o complementarias.
d) Celebraciones sociales y religiosas de relevancia (bautismo, primera comunión y similares en otras religiones).(…)”

También el Tribunal Supremo en Sentencia de fecha 26 de octubre de 2012, resolviendo sobre un tema de patria potestad, determina que:
“El problema se suscita sobre la procedencia o improcedencia de pasar la menor a residir en otro lugar, lo que puede comportar un cambio radical tanto de su entorno social como parental, con problemas de adaptación.”
Es evidente, por tanto, que la elección del destino de vacaciones no puede obligar a los progenitores constantemente a pedirse permiso pues, si así fuera, los Juzgados se verían obligados a resolver innumerables incidentes de patria potestad con ocasión de la llegada del mes de junio o de la Semana Santa.

Elección de destinos de riesgo:

En el hipotético caso de que un progenitor elija un destino de riesgo para pasar el periodo estival con los menores, el otro progenitor puede comunicar su oposición al Juzgado e, incluso, iniciar un procedimiento de medidas urgentes a fin de impedir la salida del país de los niños -procedimiento que, por otra parte, suele utilizarse cuando existe riesgo de secuestro internacional de menores-.

Es un caso, francamente, poco habitual pues muchas veces la negativa esconde una falta de información o la voluntad de frustrar un viaje, lo que jamás será amparado por el Juzgado.

 

Aplicando el sentido común, resulta idóneo que los progenitores se informen siempre de dónde van a estar con el menor mientras lo tengan en su compañía, designando, por ejemplo, la ciudad y el hotel en el que se alojarán, los vuelos de ida y regreso y el tiempo de estancia.
Aunque no exista deber de pedir consentimiento, sí que existe el deber de información que, sin duda, beneficia a todos.