patria potestad

SEIS PREGUNTAS PARA ENTENDER LA CUSTODIA COMPARTIDA

22.04.2014

¿Qué es la guarda y custodia compartida?

Para comprender qué es la guarda y custodia compartida (o alternativa) hay que conocer el significado de la guarda y custodia.

La guarda y custodia es el derecho y deber de los progenitores de tener consigo a sus hijos, cuidar de ellos, atender sus necesidades y controlar su día a día, tomando la iniciativa en aspectos rutinarios y responsabilizándose de cuanto suceda en el tiempo que estén en su compañía (llevarle y traerle del colegio, hacer con ellos las tareas, preocuparse de las visitas al pediatra, controlar la alimentación, conocer y aplicar tratamientos médicos que los menores pudieran necesitar, etc.).

Se diferencia de la patria potestad en que ésta última engloba un deber y derecho más amplio: el de conocer, consentir y participar en todas las decisiones de trascendencia en la vida del menor (enfermedades, tratamientos psicológicos, actividades escolares, asignaturas optativas, actos religiosos,…).

La guarda y custodia compartida será, por tanto, el reparto no sólo del tiempo de estancia de los menores con uno y otro progenitor, sino también la participación activa de ambos en su día a día y corresponsabilización de cuanto pueda suceder en las vidas de los hijos.

¿Qué tipos de guardas y custodias compartidas existen?

Custodia de permanencia de los menores en el domicilio familiar siendo los progenitores los que entran y salen de éste: pese a ser la ideal para los menores, es poco habitual porque exige el mantenimiento de tres viviendas y una disciplina importante de los progenitores, que deben continuar compartiendo el espacio en el que residen sus hijos.

Custodia de alternancia de domicilios: cada progenitor tiene su vivienda y son los menores los que alternan entre una y otra dependiendo de los tiempos de estancia.

¿Qué sistemas de reparto del tiempo existen?

La custodia compartida podrá establecerse por días (por ejemplo, lunes y miércoles con un progenitor, martes y jueves con el otro y los fines de semana alternos), por semanas, por quincenas, por meses, por trimestres y hasta por cursos escolares.

La distribución dependerá de la edad de los hijos y la preferencia de éstos y de sus progenitores. Las más habituales son las diarias y las semanales.

¿Qué requisitos se exigen para el establecimiento de una custodia compartida?

El Código Civil exige actualmente como requisitos legales que la custodia compartida sea solicitada por ambos cónyuges o, al menos, por uno de ellos con informe favorable del Ministerio Fiscal. No se autoriza la guarda y custodia compartida en familias incursas en procedimientos de malos tratos o violencia de género.

Actualmente se encuentra en trámite de aprobación la reforma de estos artículos a fin de que cualquier Juez pueda establecer la custodia compartida aunque no sea solicitada por ninguno de los progenitores.

¿Podemos nosotros ejercer una custodia compartida?

Ante el silencio legal, la jurisprudencia ha ido recogiendo las condiciones idóneas para este sistema:

- Que los progenitores mantengan una relación ausente de conflictos: se busca que padre y madre sean capaces de conversar por el bien de sus hijos y comunicarse aspectos del día a día de ellos. Comentarios como “le quedan por hacer tres problemas de matemáticas”, “se ha tomado el Dalsy a las 18:00”, “está castigado sin tele” o “no ha querido merendar” son esenciales para una buena marcha de este sistema de custodia.
- Que existan unos criterios educativos comunes: de nada sirve este sistema si en cada domicilio existen unas normas distintas y, a veces, hasta contrarias. Tiene que respirarse un clima de respeto al sistema educativo del otro progenitor.
- Que los domicilios de los progenitores estén cercanos: si los menores van a estar alternando entre ambas viviendas, éstas deben encontrarse próximas la una a la otra.
- Disponibilidad temporal de los progenitores: qué duda cabe de que, si los niños van a tener que estar con una cuidadora o haciendo horas extra, mejor estarán con su padre o con su madre si dispone de tiempo para ello.
- Que los hijos cuenten con un espacio en cada casa: los hijos deben tener un espacio propio donde dormir, hacer sus deberes, jugar. Deben tener allí su ropa, su uniforme, sus juguetes, su material escolar o de deporte. El sofá cama del salón puede ser una solución a las visitas pero no lo más beneficioso para el interés del menor en una custodia compartida.
- Que los menores quieran: a partir de una determinada edad (cuando tengan suficiente juicio y siempre los mayores de 12 años) los hijos pueden opinar. Pese a que ello no vincule al Juzgador, sí es relevante para determinar un régimen de custodia u otro.

Cuantos más criterios se cumplan, más sencillo será obtener este sistema de custodia.

¿Qué beneficios tiene la guarda y custodia compartida?

Una guarda y custodia compartida bien organizada reporta numerosos beneficios a la unidad familiar. En primer lugar, incita a los progenitores a preocuparse y participar en la evolución personal y afectiva de sus hijos en lugar de delegar las tareas y desentenderse de las preocupaciones cotidianas. Eliminar la figura del padre (o madre) “ocio” y equilibra la responsabilidad. En segundo lugar, permite a los hijos contar con la presencia casi permanente de sus dos progenitores, disfrutando de ellos a la par.