En el ámbito del derecho de familia nunca hay que dejar de intentar el acuerdo. No sólo porque un buen convenio regulador soluciona muchos problemas que el Juzgado no abarca sino, también, porque el acercamiento y la colaboración entre las partes facilita la relación futura.

Desde el despacho, ofrecemos siempre la vía de la negociación como primera opción y luchamos porque tus derechos se reflejen en el texto que finalmente firmes. Recuerda que un buen convenio regulador debe solucionarte los problemas que puedan surgir, no creártelos; por eso, no permitas que sea redactado por alguien que no sea experto.

Aquí empezamos a trabajar con la página en blanco para redactar un convenio exclusivo para vosotros: no hay formularios ni modelos estándar. Cada familia es única, cada persona es única, cada caso es único.

Cuando firmes el convenio regulador, nosotros nos ocuparemos de todos los trámites (reuniones con Notarios, solicitud de partidas de nacimiento o certificados de matrimonio, presentación de la demanda de divorcio de mutuo acuerdo,…) para que tú sólo te centres en lo importante.